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MICRORRELATOS GANADORES
ENTREVISTA A RAFAEL REIG
Publicado el 5/02/05 por Carlos Huerga
 
Rafael Reig es uno de los escritores españoles actuales sin ninguna duda más interesantes. Sobre todo, a partir de su novela Sangre a borbotones su nombre empieza a relacionarse con un tipo de novela que 'airea' el muchas veces estancado panorama narrativo español. Un escritor que mezcla géneros con humor e inteligencia. Prueba de este reconocimiento generalizado fueron sus premios y nominaciones, como Finalista del Premio Lara a mejor novela del año 2002, Premio Apolo de Asturias (Premio de la Critica de Asturias) o la denominación de Nuevo Talento FNAC y por supuesto, la reedición de Sangre a borbotones y el seguimiento de los lectores. Pero para comprobarlo no hay mas que leer sus novelas.

Deriva, que desde su comienzo ha valorado la obra de Rafael Reig (ver reseñas de Sangre a borbotones y Guapa de cara)ha logrado entrevistarlo, y el escritor asturiano, con su simpatia y naturalidad, ha respondido a todas nuestras preguntas, por lo que aquí os ofrecemos la entrevista integra.

Ud ha empezado a ser valorado más positivamente (crítica, premios, menciones, reediciones) a partir sobretodo de Sangre a borbotones. ¿Qué supone esto para Rafael Reig?

La oportunidad de establecer contacto con lectores. Escribir no es lanzar un monólogo, como quien tira una piedra a un pozo y se queda esperando a oír cuándo golpea contra el agua. Para mí escribir es comunicarse con los lectores. Yo no creo en el malditismo. Si a un escritor no le leen: por algo será. Algo habrá hecho, ¿no? A mí me gusta tener lectores y su lectura modifica lo que escribo.

Hablando de Sangre a borbotones, llamó la atención la mezcla de géneros (negro, ciencia-ficción, comedia, realismo). ¿Es éste un rasgo posmoderno o simplemente una forma de asimilación de la novela de los dos siglos precedentes?

Pues opción B. La literatura siempre ha creado transgénicos, híbridos de diferentes géneros, espirales de ADN modificadas. El Quijote es ingeniería genética, genérica, que retuerce el cuello a la picaresca, a la novela de caballerías, a las aventuras bizantinas, etc. Galdós hace lo mismo con el folletín. Yo creo que en todo hay géneros, por ejemplo en las relaciones sentimentales. Cada vez que mi amigo Fernando Marías (que liga bastante) me cuenta que ha conocido a una chica, le pregunto de qué va el rollo: ¿ligue de una noche? ¿pasión arrebatadora? ¿viaje de fin de semana? Es decir: le pregunto a qué género sentimental pertenece. Pues bien, a partir de cierta edad, lo que nos gusta a todos es la mezcla de géneros: acostarte con tu mujer como si fuera un adulterio, tener un ligue de una noche como si fuera la mujer de tu vida, etc. En literatura pasa igual, a partir de cierta edad, de cierto grado de evolución del canon genérico, lo que más nos gusta a todos, lectores y escritores, es jugar a mezclar géneros, provocar sentimientos insólitos, buscar complicidades.

Su última novela, Guapa de cara, tiene el mismo fondo ficticio que Sangre a borbotones y algunos personajes como el detective Charlie Clot; ¿piensa continuar con una saga como Faulkner, Onetti, Márquez, etc?

Claro, es indispensable contar con un “territorio mítico” para hacerse un sitio. Anda bastante caro el metro cuadrado de “territorio mítico”,es verdad, lo he comentado a menudo con el novelista Pedro Ugarte: es que se han disparado los precios. Pero compensa, sobre todo por los críos. Aunque haya que pedir un crédito, te compras tu parcela en Obaba o en Mágina (que están mucho más asequibles que Macondo, la Santa María de Onetti o el dichoso condado ese de Faulkner) y los fines de semana te llevas a los niños al “territorio mítico”, a comer filetes empanados y tortilla de patatas: vuelven como nuevos, con las mejillas coloradas y todo. Yo abrí una cuenta ahorro-vivienda para comprar una parcela de “territorio mítico”, pero como los bancos ya se sabe, he tenido que conformarme con Madrid, hay que fastidiarse: mis ahorros no daban para más. Madrid, aunque eso sí, navegable, inundado con agua del Canal de Isabel II.

El costumbrismo y realismo de sus novelas, ¿es buscado o simplemente filtrado por su sensibilidad urbana?

¿Hay que elegir? Yo creo que las dos cosas. Las novelas que a mí me gustan tratan de la realidad, del mundo en que vivimos, intentan hacer inteligible la realidad, dar expresión a esta vida que llevamos. Yo he procurado hacer lo mismo, no sé con qué fortuna. “La realidad como materia novelable” es el título de aquel escrito de Galdós que en su momento resultó revolucionario. Para mí lo sigue siendo: novelas que traten de la vida, no de uno mismo.

Me ha llamado mucho la atención la presencia de Enrique Urquijo y Los Secretos en su novela. Podría ser un leitmotif, pero tambien lo veo como un espejo de la Generación de los nacidos en los 60, y a la vez un homenaje al letrista y músico.

Los Secretos fue una gran banda. A mí, entonces, me parecían sensibleros, sentimentales y algo ñoños. Y además, pijos. No eran enrollados ni tampoco eran duros, tenían, entonces, cierto aire de niños pijos que cantaban cosas blandengues para niñas pijas de corta edad, falda y entendederas. Y sin embargo, ya iban arrastrando una leyenda trágica. Y, al volver de los años, resulta que las canciones de Los Secretos se sostienen. Y no sólo se sostienen: sujetan también nuestra arquitectura sentimental, esa bóveda medio despedazada que apenas se mantiene en pie, apoyada (entre otros cimientos) en canciones de Los Secretos, en el recuerdo de la barra de algunos bares, en columnas y arquitrabes minúsculos y hermosos. Y sí, a mí la muerte trágica de Enrique Urquijo me produjo un impacto muy grande. Me quedé helado y me puse a pensar en mi vida, en la vida en general. Fue lo que me permitió organizar el contenido emocional de la novela.

Hay muchos escritores extranjeros que no disimulan su influencia y pasión por la música. ¿Cree que en España hay poca relación y tradición entre la musica española y la literatura española?

Forma parte de la pedantería alarmante del mundo de las letras españolas. La mayor parte de los escritores españoles presumen de no ver la tele, de no saber manejar aparatos electrónicos, de no comprar en grandes almacenes, en fin, es patético. Cualquier cosa que huela a cultura popular les produce urticaria. Si oyen música, apuesto doble contra sencillo a que siempre dirán que oyen jazz, por ejemplo, o a lo mejor algo de cante jondo, qué sé yo, desde luego nada que esté al alcance de cualquiera o que sea popular. Resulta casi cómico. Parecen anacoretas aterrorizados, que evitan cualquier contacto con el mundo real para no contaminarse. El resultado a la vista está: novelas infumables que no se sabe bien de qué tratan y con personajes que, como mínimo, oyen a Mahler en sus casas. El problema, a mi juicio, es más grave. No se trata sólo de la música. Es la alergia a la cultura popular. Parece mentira que hayan leído El Quijote, por ejemplo, una duradera y perfecta aleación de la alta cultura y la cultura popular de su tiempo.

Volviendo al tema tan presente de la Generacion de los 60. ¿Qué pasó con esta generación y la Movida con tanto malparado y enganchado a la heroína como su personaje Carlos Viloria y en la vida real con artistas como Enrique Urquijo o Carlos Berlanga? ¿Hay una generación del desencanto o simplemente es una casualidad?

Yo creo que la hay. Una generación bastante trágica, que vivió deprisa y murió joven. Una generación en la que muchos pasaron de joven promesa a malogrado sin parada en estaciones intermedias.

Hay en Guapa de cara un mayor desarrollo del personaje central, con muchas digresiones y reflexiones.

Sí, es una novela de punto de vista. Todo está contado a través de la protagonista. Su sensibilidad es el epicentro de la novela.

En la pagina 188 de Guapa de cara, encontramos: "Lo grave no es el delirio. Lo terrible es intentar imaginar qué realidad necesita provocar semejante delirio para volverse tolerable". La realidad, es tan delirante que necesita el delirio?

Nosotros lo necesitamos. ¿Cómo saber que la mayoría de la población mundial vive en la miseria y seguir tan tranquilo? Es necesario delirar para digerir eso.

¿Los experimentos y manipulaciones genéticas que se apuntan en Guapa de cara, son llevados en la vida real?

Yo creo que sí, y cosas peores.

¿Estamos tan locos, o sólo un poquito?

Bastante locos, pero funcionales. Podemos seguir viviendo así hasta el día del juicio final por la tarde.

¿Don Quijote era un loco, un visionario o un desgraciado?

Las tres cosas sin duda. Sobre todo un desgraciado: el caballero de la Triste Figura.

Cambiando de tema: ¿Qué supone Madrid para usted?

Madrid es mi núcleo emocional. No es una ciudad para mí, es una concepción del mundo. Yo fui joven en Madrid. Ahora, cuando estoy en Nueva York, por ejemplo, voy buscando Malasaña, me tomo copas en un sitio que se parezca al Parnasillo o a la Vía Láctea, coqueteo con las mismas chicas con poncho y botas con las que lo hacía entonces, en fin, creo mi propio Madrid donde quiera que voy.

¿Qué es la Literatura para Rafael Reig?

Un aparato óptico que nos permite ver la realidad e intentar explicárnosla.

¿Por qué es tan importante la novela del XIX?

Es el siglo de la gran novela. No hay nada comparable a la obra de Galdós, a su profundidad, al espesor de humanidad que supo crear.

Es Lengua de Trapo la editorial hispana que más arriesga por la literatura actual?

Creo que sí, una de las que más. Es una editorial en la que lo más importante de la empresa no es el departamento de marketing, sino el de lectura. Eso se nota. Pote Huerta y Chavi Azpeitia leen los manuscritos, los comentan, los discuten, se apasionan con ellos. Esa es la grandeza de Lengua de Trapo, que han propuesto una lectura, una manera de leer, algo nuevo en el desolador panorama actual.

Qué escritores le interesan de la actualidad?

Fundamentalmente mis amigos: Antonio Orejudo, Chavi Azpeitia, Martín Casariego, Belén Gopegui, Almudena Grandes, Manuel García Rubio y muchos otros.

Qué opinion le merecen las paginas webs, revistas digitales e internet como vehiculo de comunicacion?

Excelente. Son abiertas, son fáciles de usar, tienen menos censura... no se puede pedir más.

¿Para cuando lo próximo de Rafel Reig y si puede dar alguna pista?

Estoy preparando una historia de la literatura contada a mi manera. Podría llevar como título algo así: “Manual de literatura para esquimales, vol. II”. Será una auténtica gamberrada y, al mismo tiempo, una declaración de principios.

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